sábado, 11 de noviembre de 2017

20 Semanas

Hemos alcanzado el ecuador del embarazo. Y aunque me entren los miedos a veces, otras me siento super feliz. Como en una nube, flotando.

No pienso mucho en como voy a apañarmelas con 3, xq la verdad estoy convencida de que se me dará bien..ya os contaré en unos meses..jejeje

Esta semana me ha dado x cambiar cosas de la casa. Me cogí 2 dias en el trabajo y uno me fui a ikea, compramos una comoda para la ropa del bebé, un zapatero y un sofá relax, además de cosillas de decoración. Por que me ha dado sobre todo x cambiar la decoración de mi habitación y el salón. Será un sintoma nuevo del embarazo o es que ya tenia la casa algo desfasada.

Tengo reservado el cochecito..aunq me costó dar ese paso, tenia que aprovechar que estaba en oferta y ya tengo mi bugaboo bee esperando..con silla gris y capota azul cielo. Si, azul, porque este bebé es un niño, un niño que se llama Lucas.



La eco 20 ha ido de maravilla, lo que me hace creermelo aun más. Ya siento las pataditas de Lucas, que para ser el tercero ha tardado más de lo deseado en hacerse notar. Pero es que este niño es así, va a su aire, no sigue prototipos ni normas establecidas, llegó el mes que daba x perdido para demostrarme que si puedes soñar algo, puedes conseguirlo, aunque tengas el viento en contra y la lluvia resbalando por tu cara.

Y poco más que añadir, que estoy mucho más tranquila y relajada, disfrutando por fin de esta maravillosa etapa, y sobre todo, llena de esperanza.

domingo, 15 de octubre de 2017

Los fantasmas me vuelven a visitar

Hoy es un dia alegre. Cumplo 35. Lo hemos celebrado en familia y nos hemos divertivo.

He recibido el primer regalo para mi tercer bebé, una mantita y un peluche de conejito.

He decidido ser fuerte y valiente y no ir a casa de mi madre cuando mi marido se va.

Hoy es un dia de cambios, de superación personal. Y sin embargo, ahora que el dia casi ha terminado, regresaron los fantasmas del pasado. Los miedos a un nuevo aborto, a que algo salga mal.

He ido con pies de plomo durante semanas, muchas para algunos y pocas para mi a veces. Mi cabeza celebra este estado de esperanza y al segundo piensa, no, no lo disfrutes, se puede terminar.

Hoy cumplo 35 primaveras y 17 semanas y sin embargo no consigo disfrutar del todo, supongo que no podré hacerlo jamás.

No te vayas bebé, quédate conmigo, quédate, no sabes cuanto deseo alejar esas sombras y poder ver con claridad. Si has llegado hasta aquí es porque lo vas a lograr. No me puedes abandonar.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Volvió la fertilidad

Así, sin más. Igual que un dia salió por la ventana, otro día cualquiera entró por mi puerta.

Y aunque suene a tópico diré que llegó cuando menos lo esperaba. No porque ese mes estuviera relajada, y sin pensar en el tema, para nada, estaba tanto o más obsesionada que el mes anterior, solo que este ya lo daba por perdido.¿Por qué? Pues porque mi marido se fue martes y la ovulación se produjo el viernes o el sábado. Sólo un milagro podía salvar ese ciclo, y el milagro llegó en forma de positivo.



Lo mejor de la vida es que nunca deja de sorprendernos, y si lo único constante es el cambio, los dolores del pasado no tienen porque volver a repetirse.

El domingo cumplí 12 semanas, el mismo mes que debería haber dado a luz a mi último bebe estrella, las probabilidades de que el aborto se volviera a repetir se reducían considerablemente.

El lunes tuve eco, le vi, perfecto, hacia tiempo que no sentía esa magia, esa angustia, esa ilusión de nuevo. Y aunque todo era para mi conocido, lo viví como si fuese nuevo.

Volvió la fertilidad, volvió la felicidad.

Ya es una realidad la espera del tercero.

sábado, 17 de junio de 2017

Cura de humildad

Si de algo me ha servido este peregrinaje por la búsqueda de mi tercer hijo, es para poner los pies en el suelo. Antes no era consciente de lo afortunada que era.

Quedarme embarazada 4 veces a la primera. Aún lo pienso y me ahogo solo al recordarlo.

Quien me iba a decir que la cosa cambiaría tanto.

Y ahora, en este punto, en el de buscar sin encontrar, en el de encontrar y perder dos veces seguidas,me arrepiento hasta el infinito de muchas decisiones tomadas, sobre todo la de posponer la búsqueda hasta encontrar el "mes ideal" para nacer. Me siento estúpida solo de pensarlo.

Me arrepiento infinito de esta entrada, casi que la odio...como pude llorar por pensar que estaba embarazada?? Cómo pude ser tan idiota?? Cómo habría cambiado mi vida si ese test hubiese sido positivo? No os imagináis las veces que lo he pensado.

Pido perdón por los comentarios que hayan podido dañar a las personas que llevan mucho tiempo buscando,  las que se ofendieron alguna vez con mis comentarios. De verdad que lo siento, no era consciente de esa suerte mía, hasta que la suerte se ha marchado de mi lado.

Una cura de humildad a gran escala, eso es lo que he ganado. Ahora voy caminando con los pies anclados a la tierra, ya no consigo ir flotando.

No podría describir como me siento, no hay palabras que puedan contaros que pasa x mi cabeza y x mi corazón, es demasiado complicado.


martes, 23 de mayo de 2017

Historia de una histeroscopia

Sucedió todo precipitadamente. Tras mi tercer legrado llegó la regla a los 27 días, todo un récord en mi. Y 17 días después, cuando normalmente suelo ovular, empecé a sangrar.

Me asusté mucho, porque al día siguiente el sangrado iba a más, y dos días después ya era como una regla o más. Me pilló sábado, en el piso sola, con los niños y sin mi marido...no sabía si ir al hospital si esperarme, si hacer como si nada o si ponerme a chillar.

Tenía pánico de que algo malo le pasara a mi útero, así que llamé a mi suegra que accedió a quedarse con los niños, para yo poder ir al hospital.

Enseguida, en la ecografía me dijeron que tenía un pólipo, que me lo tendrían que quitar x histeroscopia. Me apuntaron en una lista de espera y para casa. Yo fui el lunes siguiente al gine del privado y me dijo que podía ser un pólipo o un coágulo.

Me indicó que la histeroscopia era la mejor opción, para descartar cualquier anomalía tras los legrados y para extirpar el pólipo, si es que lo había.

Eso suponía tomar anticonceptivos durante un mes, x lo que se me escapaba una oportunidad. Me sentía en rabia, enfadada, cansada de este mundo, de este camino lleno de obstáculos hasta la trimaternidad.

Pasaron los días, más bien lentos, el sangrado cesó a los 6-7 días, nos fuimos de viaje a Londres a visitar a mi hermano. Desconecté, desconectamos, lo pasamos genial.

Y hoy por fin era la fecha, hoy ha sido la histeroscopia.

He llegado a las 8 y he esperado en la sala de espera de quirófanos. Mi marido me ha acompañado.

Cuando han dicho mi nombre la enfermera me ha acompañado por un pasillo acristalado que daba a un jardín de piedras, me ha pasado al vestuario de mujeres y me ha dejado la bata, gorro y patucos para que me cambiara. Estaba nerviosa pero con ganas de que por fin pasara.

Y he entrado a quirófano andando, acompañada x la enfermera, me ha indicado que me subiera a la camilla y me ha colocado las piernas en el potro, abrochadas con velcro. Otro enfermero me ha colocado la vía, y yo cerraba las piernas cuanto podía y me bajaba la bata, aún sabiendo que en unos minutos iba a estar completamente espatarrada.

Ha entrado el gine, me ha dado confianza ver que era él el que lo haría, ya que es uno de los dos que me suele atender, el más simpático. Bien!

- cómo estás?
- ummm.. bienn
- bueno esto no es nada, va a ser rápido, vemos si existe o no el pólipo y si está lo quitamos.
-vale, y si hay adherencias se verán?
- adherencias?  Xq iban a haber adherencias sino se han visto en ecografía? No tienes que leer tanto...

La verdad, me ha hecho gracia. Creo que estoy sobre informada.

Ha entrado el anestesista, con la jeringuilla de la sedación, me ha dicho que me empezaría a marear. En ese momento la enfermera que me había acompañado no estaba y era la única mujer en la habitación, con tres hombres a mi alrededor. El anestesista a mi lado y el enfermero abrochando le la bata al gine. He estado mirando la lámpara y pensando en mis hijos y....

....y no recuerdo haberme dormido, que rabia!, Me he despertado cuando me sacaban de quirófano y tenía la sensación de haber estado escuchando todas sus conversaciones..pero sin enterarme de nada, que sensación más extraña.

Al poco de estar en el despertar ha venido el gine, pero yo aún estaba muy mareada, aún así he escuchado como me decía:

- está todo bien, no había pólipo, ni adherencias, ni nada, todo está perfecto.

Y se ha ido...y me he quedado en la gloria, aún con la droga adormilando mis sentidos. En el fondo lo sabía, algo dentro de mí me decía que todo estaría ok, que mi útero estaba bien.

Me han incorporado más tarde, y como estaba justo enfrente de la puerta de quirófano he visto como intervenían a una chica, como tenía las piernas abiertas..pero ella no estaba dormida, al menos no en ese momento, tenía los brazos levantados apoyados en la cabeza, veía un enorme tatuaje en su brazo derecho.

La anterior había sido yo, había estado en esa misma postura. Me daba algo de pudor, la verdad, pero ya había pasado todo.
Me han levantado poco después y he vuelto al vestuario donde he recogido mis cosas de la taquilla y me he vestido.

Fuera estaba mi marido.

- me ha dicho el gine que estás muy bien, el útero está bien, y que ibas con la lección aprendida

Jejeje.. quizá demasiado aprendida, hay veces que es mejor no saber tanto.

Y nos hemos ido, hemos desayunado y hemos disfrutado de esta mañana juntos. Hasta nos ha dado tiempo a dar una vuelta y hemos comprado unos cuadros para casa.

Las indicaciones son terminar la cajita de anticonceptivos, 7 días sin relaciones ni baños de inmersión, y a los 15 días volver para ver los resultados de la biopsia que le van a hacer a una muestra de endometrio que me han cogido.

A una semana de reanudar la búsqueda, me siento feliz, tranquila, preparada para volver a la carga y conseguir el positivo.

jueves, 13 de abril de 2017

Reseteando

Algo tiene Barcelona. Algo que hace que me olvide de casi todo.

Volver a pisar sus calles es cómo volver a los momentos más tiernos y felices de mi maternidad.

Y que mejor época, que semana santa, mis vacaciones preferidas, para visitar de nuevo esta ciudad.

Ahora, con la mente en otro sitio, sin problemas de trabajo ni de marido fuera, puedo respirar...Respirar y coger aire para recargar las pilas y volver a los carga. Al punto de partida, una vez más.

Barcelona me regaló el penúltimo positivo. Y aunque estoy sumergida en un ciclo raro, raro, con sangrado de por medio, pólipo y test de ovulación y embarazo negativos, la regla aún no ha llegado. Y mientras no hay regla, dicen, hay esperanza.

Descansar, desconectar, resetear, reiniciarme por completo, esa es mi meta ahora. Disfrutar de lo que sí tengo, de lo que más quiero en este mundo, y de lo que estoy más orgullosa. Esa soy yo, y al otro lado, a 500km de Barcelona, los problemas y miedos pueden esperar.

Felices vacaciones de semana santa!

domingo, 2 de abril de 2017

Vivir en el dia de la marmota

Estaba optimista, positiva, casi feliz. Para una recién legrada volver a la búsqueda es cómo volver a la vida. Y el gine me había dicho que sí, que ya podía.

Pero últimamente las alegrías me duran poco, y ésta alegría también se desvanecería.

El 13 de marzo, fecha de mi última entrada, y fecha del quinto cumpleaños de mi hijo, me vino la regla. Volvía a ser cíclica, volvia a ilusionarme, a soñar, volvía a la vida.

El miércoles pasado empecé a manchar, como era posible? Manchar a día 16 del ciclo? Aunque parezca raro no tenía la ovulación controlada, pero sabía que rondaba esa fecha...No le quise dar importancia.

Al día siguiente el manchado era sangrado. Pero que demonios? Sería por la ovulación?. Alarmada me fui a urgencias, me dijeron que el sangrado venía del cuello del útero, que lo tenía inflamado y con una úlcera. Una pomada y a casa. Respiré tranquila.

El viernes pasé el día como buenamente pude, me puse la pomada por la noche, y el sábado al despertar...Aquello ya no era manchar, era sangrar..Y de lo lindo.

No lo voy a negar, entré en pánico. Para empeorar el asunto estaba sola en casa con los niños, mi marido en Barcelona, mis padres se habían ido ese día a trabajar a otra ciudad. Llamé a mi suegra, pero había salido a comprar.

Por un momento me sentí perdida, descolocada. Como era posible que una herida en el cuello del útero sangrara como una regla? Que era lo que me pasaba?

Mi cabeza iba a mil, mis hijos corrían y jugaban x casa, empecé a tender la ropa rápidamente, mientras un llanto descontrolado se apoderaba de mi. Sería la perforación de útero que no tenían claro si había sucedido con el legrado? Me abracé a una sábana que había tendida en la galería, mientras me imaginaba que me extirpaban el útero por perforación. Maldita suerte la mía!

Mi suegra llamó y le conté x encima, me dijo que le dejara a los niños.
Sobre las 11:30 llegaba al hospital, mi cabeza no paraba de pensar pero estaba más tranquila. Unos 45 minutos después llegó mi turno.

La ginecóloga era una chica joven y agradable. Le conté mi historial de partos y abortos y el orden de cada, respondí a la típica pregunta de si eran todos del mismo hombre y pasé al ecógrafo.

Lo primero que me dijo, claramente, es que no provenía del cuello del útero. El sangrado era de dentro. Y empezó la eco. Aquel ecógrafo que tantas penas y alguna alegría me había dado. Tan conocido por mi! Tanto! Pero esta vez no había saco, ni bebé, ni embarazo. Era la primera vez que iba sin estar embarazada.

-Lo que tienes es un pólipo, de 11 mm.

No me supo decir si el sangrado era x el pólipo o la regla que se había adelantado (2 semanas). Me mandó unos anticonceptivos y me puso en lista de espera para quitármelo con una histeroscopia. Dos-tres meses aproximadamente tardaría.

Dos- tres meses?? Sin poder buscar??
Mi cara debió ser de risa, se quedaron atónitas la gine y las dos enfermeras que habían ( una de ellas la que asistió el parto de mi hija).

A la gine no le sentó bien aquella pregunta.

-A ver...lo de las pastillas es para que no sigas manchando, pero sino quieres no te las tomes.

Me dijo que el pólipo no impedía ni detenía los embarazos. Sin embargo, más tarde por internet leí lo contrario.

Salí de la consulta y rompí a llorar. No había consuelo para mi. Tres meses sin búsqueda?? En vez de estar contenta xq el útero estaba bien, xq habían dado con lo que tenía, que era algo que se podía solucionar...Me sentí tremendamente desgraciada por no poder continuar con la búsqueda.

Es entonces cuando me he dado cuenta, que así no puedo seguir. Mi felicidad depende de mear en un palito y tomarme la temperatura.

No, esto no puede seguir así. Tengo que cambiar el chip, este año y medio de búsqueda, con problemas, test negativos y dos legrados de por medio, me tienen saturada. No puedo vivir en esta montaña rusa.

Así que en esas estoy, deseando pasar página, pensar en otras cosas y no en lo mismo día tras día, volver a empezar, la búsqueda, el punto de partida, es como vivir en el día de la marmota todos los días.

Tengo que concienciarme, es difícil, lo sé, pero tengo que aceptar que no todo está en mi mano, que no todo se puede controlar, que a veces solo hay que ser paciente y saber esperar...Y mientras eso sucede, vivir el presente y disfrutar de todo lo que SI tengo, que es mucho.

Quizá en vez de tantas visitas al gine, deba empezar a visitar al psicólogo. O quizá simplemente necesite desconectar de verdad, pero... Cómo?