domingo, 3 de marzo de 2013

Lo que perdí al tenerte

No voy a negar que convertirme en madre haya sido la mejor experiencia que he tenido, que mi hijo sea lo más importante en mi vida, pero mentiría si dijera que no hay cosas que hecho de menos, que he perdido.

Lo que más hecho de menos es poder dormir cuatro, cinco, seis, siete u ocho horas de tirón, y es que aunque ha habido épocas en que parecía que todo mejoraba...al final no ha sido así. Mi hijo se despierta muchas veces durante la noche, el motivo: la teta. Se ha acostumbrado a dormir con la teta, y ahora no hay forma de quitársela. Duerme conmigo, y se coge, se suelta, se vuelve a coger se vuelve a soltar..y así hasta que el maldito despertador me hace saltar de la cama.

Poder tumbarme en el sofá y disfrutar de una película, o un café, o ver un rato la tele, lo que sea que no implique estar pendiente de los movimientos y travesuras que mi vástago ingenia a cada momento.

Salir a cenar o al cine, o ambas cosas a la vez, sin tener que estar llamando o preocupandome de que el peque esta bien, y poder regresar a las tantas.

Salir de casa sin potitos, pañales, toallitas, gorrito, cambiador, babero, biberón..etc etc

Ir de compras, sin empujar un cochecito, sin mirar el reloj cada 10 minutos, sin parar para cambiar pañales, o dar biberones o potitos, o cargar con el peque en brazos, y empujar el carro a la vez..y desear no haber ido de compras. Como hecho de menos comprar sin relojes ni horarios, y probarme y probarme, y recorrerme todas las tiendas durante todo el día...snif.

El tiempo que tenia para mi, para leer, para ducharme, peinarme, maquillarme, vestirme...Ese tiempo ahora lo dedico a mi hijo, de modo que el sale a la calle hecho un pincel, y yo parezco un esperpento, con una combinación nefasta de prendas o colores, o con manchas de biberón o potito en la ropa, sin haberme peinado o lavado la cara..y con esas malditas ojeras instaladas en mi cara.

Mi pelo. No es que tuviera una melena abundante y voluminosa, pero tenia un pelo más o menos normal, y regularmente repartido. Ahora no. La caída vertiginosa empezó al rededor de 5 meses después de dar a luz, y aunque he recuperado la mayoría, me noto "entradas" y "clareos" en algunas áreas de mi cabeza. Sé que mi pelo jamás volverá a ser el que era.

Mis tetas. Siempre me he sentido cómoda con esta parte de mi cuerpo, hubiera preferido tener algo menos en cuanto a volumen, pero la firmeza y forma eran perfectas. Y lo digo en pasado porque ahora, entre tomas observo como lo que ha quedado, y quedará cuando termine la lactancia, son dos colgajos vacíos, que apuntan al suelo. No me preocupa demasiado, puesto que sabia que este momento tenía que llegar.


3 comentarios:

  1. Jajaja me ha hecho mucha gracia tu relato pero es que tienes toda la razón. Yo tambien echo de menos algunas cosas pero sobre todo dormir del tirón, y el mio nunca tomó teta eh? pero aun con 22 meses duerme fatal ufff. Seguro que dentro de unos añitos me costará sacarlo de la cama jeje. ;-)

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    1. Si es que dormir es muy importante!! Yo puedo sobrellevar casi todo, pero no dormir por la noche, cuando estas más que reventada, me mata!

      Ánimo!! Ojalá cambie la cosa y el sueño de tu peque, te aconsejo que pases por el blog de duermefelizsinllorar, seguro que puede ayudarte!!
      Un besito

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    2. Mil gracias por tu recomendación del blog duerme feliz sin llorar. He empezado a poner en practica algunos consejos y espero que "adormir" nos pueda ayudar.
      Pero no me voy a ir de aki eh? te sigo leyendo a ratitos. ;-)

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